Cómo publicar en LinkedIn
El mapa completo
Bienvenido a la newsletter con menos rodeos que un cliente que te va a pedir un descuento del 50%.
Antes de comenzar esta nueva edición de sábado, os recordamos una cosita:
Hemos creado la formación más grande hasta la fecha:
El bootcamp: Domina LinkedIn en 21 días
21 días de publicaciones. 21 retos para dejar tu perfil optimizado, tu embudo de ventas bien hecho y una estrategia de contenidos perfecta para crearte una marca personal potente y conseguir clientes.
¡EL DOMINGO SE CIERRA Y NO LO PODRÁS COMPRAR!
Todo eso y mucho más, lo descubres aquí:
Hoy traemos una edición de escritura en la que vamos a hablar sobre cómo escribir en LinkedIn de principio a fin.
Si quieres que la gente se pare en tu contenido, que le den al maldito botón de “ver más“ y que se enganchen con lo que tienes que decir, necesitas una estrategia.
Aquí te lo voy a contar todo.
Vamos al grano.
Primero, la idea.
Todo empieza con una buena idea. Sin una, tu post no vale nada. Y las ideas no llueven del cielo, hay que cazarlas. Cada cosa que veas, leas o escuches puede convertirse en una publicación, pero solo si te entrenas para detectar esas pepitas de oro.
Empieza con esto:
Anota TODO. Ideas, frases, reflexiones. Incluso las que creas tontas. Si no lo haces, desaparecen.
Usa herramientas. Notion es mi favorita, pero un archivo de notas o una libreta también sirven. Lo importante es que esté todo en un lugar.
Observa. ¿Leíste algo interesante en un libro o viste algo curioso en tu última reunión? Ahí hay material.
Piensa: ¿qué podría enseñar a mi audiencia sobre esta situación sobre mi nicho? De esa pregunta siempre sale una idea.
Segundo, el gancho.
El gancho es lo primero que la gente ve, y si es aburrido, estás jodido. Así que olvídate de empezar con algo genérico tipo “Hoy quiero hablaros de...”. No, no, no.
Si tu gancho no atrapa, el resto de tu post da igual. La gente se mueve rápido en LinkedIn: si no captas su atención en los primeros segundos, te saltan. Fin de la historia.
Aquí es donde entra mi teoría del 70%. Te la explico:
Revela el 70% de la información para enganchar, pero deja un 30% sin contar. Ese hueco, esa parte que no dices, crea curiosidad. La gente quiere saber más y sigue leyendo para llenar el vacío.
La primera frase es un resumen, una idea clara de lo que vas a hablar en tu post y sirve para detener el scroll.
La segunda frase es una promesa, una forma de pedirle a la audiencia que clique en el “ver más”, de anunciar sobre lo que vas a hablar.
¿Por qué funciona? Porque crea curiosidad, detiene el scroll y promete algo de valor. La regla del 70%.
Cobro 100% por adelantado todos mis contratos → Detiene el scroll. Resume el tema concreto del que voy a hablar.
Es lo que yo llamo “La regla del dedo meñique” → Genera una promesa, da curiosidad. Invita a la gente a clicar en el “ver más” porque voy a contarles esa regla concreta.
Tercero, el cuerpo.
Llegó la hora de cumplir lo que prometiste. Este es el momento de profundizar y demostrar que lo que has anunciado, lo cumples. No te pongas en modo profesor aburrido. Habla como si estuvieras explicándoselo a un amigo.
Escribe con estructura, pero sin rigidez:
Cada párrafo debe aportar algo. Si no lo hace, cárgatelo.
Usa estructuras esquemáticas y escaneables.
Mantén las frases cortas.
Cuarto, la conclusión
Tu conclusión es la guinda del pastel. Es el círculo que cierra el post. Tu forma de aportar la última idea que tu audiencia ha venido a buscar. Dásela.
Mis preferidas:
Profundizar en el punto de dolor de la audiencia.
Añadir una pregunta sobre el tema concreto.
Terminar con una reflexión inspiracional.
Quinto, los detalles importan.
Quinto.1, La claridad
La claridad es la madre de todas las virtudes en la escritura. No hay excusa para ser confuso o complicado. Si tu lector necesita releer una frase para entenderla, ya vas mal.
Escribe como hablas: directo, sencillo y sin adornos innecesarios.
Imagina que estás explicándole tu idea a un amigo en una cafetería. Si usas tecnicismos o te enredas, pierdes el impacto. Y un truco: después de escribir, pregúntate si un niño de 12 años podría entender tu mensaje.
Si no, reescribe.
Quinto.2, una sola idea.
Un post, una idea.
Tan simple como eso.
No intentes abarcar demasiado porque terminas diluyendo tu mensaje. Piensa en tus posts como episodios de una serie: cada uno tiene su propia historia, pero juntos forman un todo.
Por ejemplo: si yo quiero hablar de cómo crear un gancho poderoso y cómo estructurar un cuerpo efectivo, lo voy a dividir en dos publicaciones diferentes.
Esto hace que tus ideas sean más claras.
Y además te da más contenido para publicar.
Quinto.3, La goma de borrar.
Escribir es reescribir. Y reescribir es cortar lo que no sirve.
A veces nos enamoramos de frases que suenan bien, pero que no aportan nada. Si no está sumando, está restando. Lee tu post y pregúntate: ¿puedo decir esto con menos palabras? Si la respuesta es sí, hazlo.
Una buena escritura no es la que lo dice todo, sino la que dice lo esencial de forma contundente.
Quinto.4, voz alta.
Lee tu post en voz alta antes de publicarlo.
Este truco simple es una maravilla para detectar partes que no suenan naturales o que se sienten forzadas. Si algo te traba al leerlo, lo más probable es que también trabe a tus lectores.
Además, leer en voz alta te ayuda a asegurarte de que tu tono sea conversacional y cercano. No estamos escribiendo un discurso formal; estamos teniendo una conversación con nuestra audiencia.
Quinto.5, el CTA.
El CTA es la última pieza del rompecabezas. Sin un buen CTA, tu post queda incompleto.
Un buen CTA no es “comenta” o “dale like”. Es algo específico y relevante. Ahí dos tipos, principalmente:
El CTA que genera interacción en comentarios: una pregunta, por ejemplo.
El CTA que dirge hacia lo que quieres “vender”: un lead magnet, un producto, un servicio.
Mi opinión.
Para mí, la escritura en LinkedIn es un arte y una ciencia, pero sobre todo es una cuestión de constancia y auténtica honestidad.
No seas un robot corporativo. Sé tú. Y si tienes dudas, pregúntate: ¿esto lo leería yo mismo con algún interés? Si la respuesta es no, vuelve al teclado.
Al final, para que esto funcione debemos de tener constancia, escribir cosas interesantes y ser jodidamente honesto. Si tú mismo no leerías tu propio post con interés, no lo publiques.
Por cierto, hablando de ingredientes de post viral, Guille hizo una masterclass con Luis Garau donde explicaron con ejemplos todos los ingredientes que debe tener un post viral para que tú mismo los apliques.
Esta masterclass ya no se puede comprar, pero es uno de los bonus que incluye el bootcamp de 21 de Anónimos. Te puedes unir al reto aquí.
Como siempre, gracias por leerlos.
Esperamos que hayas disfrutado de la edición de hoy.
Y recuerda, si quieres tener en 21 días un perfil optimizado, 21 posts publicados y un sistema de contenidos y ventas, dale clic a este botoncito de aquí abajo:
RECUERDA: ¡EL DOMINGO SE CIERRA Y NO LO PODRÁS COMPRAR!




